< back to articles

TORRIJAS DE SEMANA SANTA CON LECHE VÁLEME

Las torrijas son de lo mejor de la Semana Santa y el mejor de los dulces de estas fechas. Admítelo. Sí, incluso mejor que ese pestiño que saboreas ahora. Las torrijas, bien hechas, son tan cremosas, tan dulces, tan suaves, son tan … adictivas.

¿Cremosidad? Si hablamos de cremosidad entonces hablamos de leche fresca entera Váleme, así que vamos a regalaros una riquísima receta de torrijas de leche y miel tradicionales de la Semana Santa de Sevilla elaboradas con nuestra riquísima leche fresca entera y con una presentación algo diferente.

INGREDIENTES

– 2 barras de pan de hace un par de días
– 1 litro de leche entera fresca Váleme
– 2 ramas de canela
– Cáscara de medio limón y cáscara de media naranja
– Esencia de vainilla
– 3 huevos
– 150gr de azúcar
– Una pizca de sal
– Miel
– Agua
– Aceite de girasol

PROGRESIÓN

Vamos a poner en un cazo la leche, la canela, unas gotas de esencia de vainilla, las cáscaras de cítricos y el azúcar. Llevaremos a hervor removiendo para disolver bien el azúcar y que no se pegue en el fondo y luego seguiremos calentando a fuego suave (2-3 en vitrocerámica) durante media hora. Apagaremos y dejaremos atemperar. Luego lo pondremos en un recipiente, lo cerraremos y guardaremos en el frigorífico.
Cuando la leche esté bien fría le quitaremos los sólidos.

Cortaremos el pan, pero en vez de en las tradicionales rebanadas, en cubos del tamaño de un bocado. El pan debe ser de un par de días, pero sin que sea pan duro. De otra manera no podremos (si la miga está muy blanda no tendrán consistencia y sin está dura se romperá y deshará).
En una bandeja vamos a poner la leche suficiente para que cubra 1 centímetro y pondremos nuestros cubos de torrija para que absorban a su ritmo todo lo que admitan. Cuando lo absorban todo, giramos los cubos y agregamos un poco más de leche. Queremos que queden jugosos, no que chorreen. Una vez estén esponjosos, los colocaremos unos minutos sobre una rejilla para dejarles expulsar el exceso de leche.
Mientras las torrijas se escurren vamos a batir el huevo y a calentar el aceite. ¿Por qué girasol en vez de un buen Aceite de Oliva Virgen Extra? Por el sabor. El aceite de oliva es más fuerte y tiene más carácter que el de girasol, y para esta elaboración nos conviene más el de girasol.

Pasaremos las torrijas por el huevo batido y las volveremos a dejar sobre la rejilla para que expulsen el exceso de huevo. Cuando el aceite alcancel os 180-185 grados, iremos echando los cubos por tandas para que el aceite no se enfríe demasiado.
Tendremos preparado una bandeja larga con varias capas de papel secante de cocina donde iremos dejando las torrijas para que no queden aceitosas.

Una vez tengamos todas las torrijas fritas, calentaremos en un cazo el agua y la miel. ¿Qué cantidad de cada? Según queramos una miel más densa o más líquida. Lo mejor es empezar con muy poca agua para evitar quedarnos con un aguachirri de campeonato.
Cuando tengamos nuestra miel lista, estiraremos todas las torrijas que queramos enmelar en una bandeja larga (ya sin papel) y las regaremos con cuidado y poco a poco. Al presentar, quienes quieran pueden disfrutarla cubiertas de una mezcla de azúcar y canela en polvo. ¡Que aproveche!

 

No comments yet.

Add a comment

Top
(it will not be shared)