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RECETA TARTA DE QUESO CON FRAMBUESA Y ARÁNDANOS

Desde Leche Váleme te traemos una receta refrescante, perfecta para disfrutar y elaborar con una leche fresca tan rica y cremosa como la nuestra y asegurarnos así que utilizamos productos 100% naturales y de gran calidad.

Además, y aunque el resultado no sea tan fino como con los utensilios empleados en pastelerías profesionales, vamos a hacerlo a la manera tradicional de la mayoría de hogares que se animan con esta receta. Ahora que llega el buen tiempo va siendo hora de dejar a un lado los bizcochos y pasar a algo más refrescante y frutal como esta tarta de queso fría con frambuesas y arándanos. Será la guinda perfecta para cualquier ocasión.

Para preparar esta tarta de queso vas a necesitar lo siguiente:

INGREDIENTES

• 150 gr de galletas tipo maría.
• 60 gr de mantequilla.
• 700 ml de nata.
• 700 gr de queso fresco suave Váleme.
• 80 gr de azúcar.
• 8 gr de gelatina (en láminas).
• 1 tarro de mermelada de frambuesa.
• Frambuesas y arándanos para decorar al gusto.

A diferencia del resto de tartas, en este caso vamos a sustituir el horno por la nevera a la hora de cocinar. Requiere algo más de tiempo, pero el resultado es un postre fresco ideal para la primavera y el verano, aunque está tan bueno que seguro lo querrás elaborar en cualquier momento del año.

ELABORACIÓN DE LA TARTA

Paso 1. Preparamos la base de galleta:

Metemos todas las galletas en una bolsa de plástico y las aplastamos hasta que queden trituradas con la ayuda de un rodillo. En caso de que no te gusten los trozos más grandes, siempre puedes hacer un (riquísimo) polvo de galletas triturándolo todo en un robot de cocina o con una batidora.

Mezclamos las galletas ya trituradas con la mantequilla derretida y lo esparcimos por la base de un molde desmontable para bizcochos. Tiene que quedar bastante apelmazado.
A continuación, lo metemos en la nevera durante unos 10 minutos para que la mantequilla se vuelva a enfriar.

Paso 2. Cocinamos la nata y el queso:

Metemos las láminas de gelatina en agua tibia para que se ablanden. En el robot de cocina o en la batidora batimos el queso fresco suave Váleme. En una cazuela grande ponemos a calentar la nata, el queso ya batido y el azúcar mientras lo removemos todo para que quede homogéneo. Cuando esté listo lo sacamos del fuego, lo colamos con la ayuda de un colador para que salga bien fino y sin grumos y le añadimos la gelatina ablandada con agua (sin el agua). A continuación, removemos hasta que la gelatina se deshaga por completo y se integre en la crema.

Paso 3. Dejamos reposar durante 6h. en la nevera:

Ya tenemos la parte principal de la tarta de queso fría terminada, sólo queda echarla sobre el molde desmontable para bizcochos (donde ya tendríamos la galleta) y meterla en la nevera durante al menos 6h. para que se solidifique uniformemente.

Paso 4. Añadimos la mermelada y decoramos:

Con la tarta de queso ya fría sólo queda esparcir la mermelada por la parte de arriba y servirla. Para evitar que se rompa, la mejor forma de hacerlo es con la tarta aún en el molde. Al ser una tarta fría no necesitas echar mantequilla y es muy difícil que se pegue. Aun así, ten cuidado al abrir el molde.
El toque maestro lo darán un puñado de arándanos y frambuesas por encima, a gusto del chef. ¡Buen provecho!

 

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