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La importancia de la pasteurización

20 de abril de 1.864. Esa es la fecha que todos los amantes de la leche (y otros muchos productos) debemos tener en la cabeza. Y dos nombres: Louis Pasteur y Claude Bernard, como artífices de la primera pasteurización de la historia.
Estos dos hombres fueron los responsables de cambiar la industria alimentaria y la salud de todos los habitantes del planeta gracias a una técnica que, literalmente, cambió el mundo.

¿Qué es la pasteurización?

Esta técnica consiste en exponer un alimento a una alta temperatura durante un periodo de tiempo determinado para reducir los agentes patógenos (como las bacterias). Estos agentes, que están presentes de manera natural o que pueden aparecer en estos alimentos (como la leche), hacían enfermar a la gente, pero gracias a la pasteurización se les pudo hacer frente.

¿La leche fresca está pasteurizada?

Sí. La leche fresca que puedes encontrar refrigerada en los supermercados ha pasado por un proceso de pasteurización para eliminar las bacterias naturalmente presentes. El proceso que utilizamos en Váleme se conoce como HTST (High Temperature Short Time o Alta Temperatura Corto Tiempo) y se realiza exponiendo la leche a una temperatura de 74-76 grados centígrados durante 15 segundos y bajándola rápidamente a 4 grados. Este proceso es más respetuoso con el producto, matando esos patógenos, pero conservando otras bacterias y nutrientes que sí son buenas para el ser humano.

¿Y por qué no se puede dejar la leche fresca fuera de la nevera?

En el proceso HTST la leche conserva más sabor y nutrientes, pero también tiene un periodo de vida más corto y debe mantenerse refrigerada en todo momento. En cambio, las leches UHT (Ultra High Temperature o Ultra Alta Temperatura) se exponen a una temperatura de unos 138 grados durante al menos 2 segundos y luego se enfría rápidamente. A esas temperaturas la leche pierde nutrientes y la gran mayoría de las bacterias y perdiendo también sabor y propiedades beneficiosas de la leche fresca. A cambio, se puede conservar fuera de la nevera, aunque una vez abierta se debe mantener en frío.

¿Y la leche cruda?

Con la evolución y perfeccionamiento de las técnicas de pasteurización, la leche cruda (ordeñada y vendida sin tratar al consumidor) fue desapareciendo del mercado e incluso se prohibió por motivo de salud. Enfermedades como la brucelosis o la meningitis desaparecieron cuando los consumidores de leche pasaron a comprar leche fresca o leche UHT.
El riesgo de consumir leche cruda es, por tanto, enorme. Quienes buscan leche natural, de calidad, con sabor auténtico y nutrientes, no tienen más que probar la leche fresca.

Con este pequeño repaso a la pasteurización y a las diferencias entre leche fresca y UHT esperamos haberte ayudado a entender mejor cómo hacemos nuestro producto. Por otro lado, si lo que quieres es sorprenderte con un sabor tan maravilloso y una cremosidad en boca única, deberás probar nuestra leche fresca. Porque no podemos hacerlo solo con palabras.

 

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