¿Cómo reconocer la leche fresca?

La principal diferencia de la conocida como leche fresca reside en que es sometida al tratamiento más respetuoso con sus beneficiosas cualidades naturales, la cantidad y calidad de nutrientes que la leche aporta a nuestro organismo, así como, sus cualidades organolépticas, la pasteurización.

Cuando hablamos de cualidades organolépticas nos referimos a las que son reconocibles por nuestros sentidos. Entre ellas, podemos distinguir una leche fresca como Váleme por las siguientes:

Sabor: Tiene un sabor ligeramente dulce pero intenso a la vez, perfectamente reconocible. Si ya percibimos las diferencias de sabor y textura entre una leche entera y una semidesnatada o desnatada, aún mayor es la disparidad cuando se trata de una leche fresca. Un sabor inigualable.

Olor: Su aroma nos evoca dulces recuerdos, es un olor agradable y natural, fresco.

Densidad y textura: La leche fresca Váleme tiene cuerpo, es perfecta para tomarla sola o mezclarla con el café, aporta carácter.